La pista de la Larri tiene una pendiente suave y constituye un itinerario apto para todo tipo de visitantes, tanto de ida como de retorno.
Desde el aparcamiento se sigue la pista forestal de acceso restringido, cerrada al tránsito de vehículos particulares por medio de una cadena situada en el límite del Parque Nacional.
A medida que la pista gana altura proporciona una visión cada vez mayor del valle de Pineta, cuyo característico perfil en U es indicativo de su origen glaciar. En el segundo puente, que atraviesa el barranco de la Larri, la pista sale otra vez fuera del Parque Nacional. Al final de la pista se abre el circo lateral suspendido de la Larri, que ofrece una magnífica panorámica sobre las abruptas pendientes norte del macizo de Monte Perdido. Para el regreso puede tomarse de nuevo la pista. Una opción alternativa para llegar al aparcamiento consiste en descender durante treinta minutos por el camino de las Cascadas del barranco de la Larri, que debido a su fuerte pendiente ofrece ciertas dificultades con piso húmedo. Es importante extremar la atención y no abandonar en ningún momento el sendero.