El recorrido constituye la prolongación del itinerario 2 de este sector, a partir de la última bifurcación, en la que hay que tomar el ramal central en lugar de dirigir los pasos hacia la base de la cascada del Cinca. De ahí en adelante, el recorrido se vuelve más duro al tornarse la pendiente continua y prolongada.
La senda zigzaguea ganando altura rápidamente, para rebasar un estrechamiento denominado "el Embudo" y posteriormente alcanzar el Balcón de Pineta. Fuerte y exigente subida. El magnífico entorno y la posibilidad de observar la morfología glaciar del valle de Pineta constituyen la mejor recompensa al esfuerzo. En treinta minutos más es posible llegar al lago de Marboré, desde donde la vista del glaciar es también espectacular.
Se recomienda evitar el ascenso en horas de mucho calor y en época con nieve o hielo.