La variada biodiversidad aragonesa se traduce en un gran abanico de opciones para el turismo ornitológico, debido a la abundancia y la variedad de las aves que habitan en esta región. Hasta 350 especies se han observado en Aragón donde aproximadamente 210 se reproducen. Las 45 Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPAS) designadas dentro de la Red Natura 2000, que suponen un total de 843.300 hectáreas (el 18% de la superficie de Aragón), nos ilustran sobre la riqueza ornitológica de Aragón.
La proximidad de hábitats muy diferentes (sistemas montañosos, humedales, estepas, cultivos...) permite el avistamiento de especies bien distintas en áreas próximas, lo que favorece la preparación de rutas ornitológicas sin requerir grandes desplazamientos. Dentro del grupo de las rapaces rupícolas, buitres, quebrantahuesos, alimoches, águilas reales, águilas perdiceras, halcones peregrinos o búhos reales, pueden ser observados en Aragón con facilidad. En cuanto a aves de montaña, localizamos treparriscos, gorriones alpinos o verderones serranos. Las aves esteparias disponen de una amplia representación en las Parameras Ibéricas turolenses y en las estepas de la depresión del Ebro: alondra ricotí, ganga ibérica, ganga ortega, sisón común, calandria, terrera común o avutarda común. Así mismo, son abundantes aves de distribución circunmediterránea, muy escasas o ausentes al norte de los Pirineos como la cogujada montesina, la curruca tomillera, la curruca rabilarga, el chotacabras pardo, la collalba negra o el alcaudón meridional.
En cuanto a los espacios, destacan por su tradición y por su riqueza áreas como la Laguna de Gallocanta y el pantano de la Sotonera, por recibir las mayores concentraciones de grullas de toda Europa Occidental, y por supuesto, el Pirineo, reconocido a nivel internacional por contar con la mayor población de quebrantahuesos del Paleártico Occidental. La estepa alcanza su máxima representación en la depresión del Ebro, teniendo especial relevancia la Comarca Campo de Belchite.
